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Mostrando entradas de octubre, 2015

Misal Romano: oración por el Sínodo

En el apartado de «Misas y oraciones por diversas necesidades» del Misal Romano encontramos un formulario llamado: “por el Concilio o el Sínodo”. Elevemos nuestras preces al Señor, maestro y guardián de su Iglesia, para que asista con la fuerza del Espíritu Santo al Santo Padre y a todos los miembros del Sínodo.
Oración
Señor, maestro y guardián de tu Iglesia, infunde en tus siervos el espíritu de inteligencia, de verdad y de paz, para que conozcan de veras tu voluntad divina, y, una vez conocida, la cumplan con total fidelidad. Por Jesucristo nuestro Señor.
O bien:
Oh Dios, que cuidas a tu pueblo con misericordia y lo gobiernas con amor, concede el espíritu de sabiduría a cuantos encomendaste la misión de gobierno, para que conduzcan a tu pueblo a un conocimiento pleno de la verdad y a una vida más santa. Por Jesucristo nuestro Señor.

Rito de apertura y de clausura de la «Puerta de la Misericordia» en las Diócesis

Ante el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización ha preparado los ritos de apertura y clausura de la «Puerta de la Misericordia» en las iglesias particulares y en las iglesias o santuarios designados por el obispo diocesano.
El texto en lengua italiana se encuentra también en la revista Notitiæ 51 (2015) Núm. 1-6:
1.- Rito de apertura de la Puerta de la Misericordia en las iglesias particulares, el día 13 de diciembre de 2015 (páginas 113-148).
2.- Apertura del Jubileo en la iglesia o santuario indicado por el obispo diocesano (páginas 148-150).
3.- Celebración conclusiva del Jubileo Extraordinario en las iglesias particulares, el 13 de noviembre de 2016 (páginas 151-160).
4.- Oración para el Jubileo de la Misericordia (páginas 161-162).
En otras lenguas los textos han sido editados por: Our Sunday Visitor Publishing, en inglés; Biblioteca de Autores Crisianos, en español; Paulus Editoria, en portugués; Schwabenverlag, en …

¿Cómo llega a ser una iglesia «Basílica Menor» y qué conlleva la concesión de este título?

Introducción
El 15 de octubre de 1975, la sección para el Culto Divino de la Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino publicó un Decreto [Notitiæ 11 (1975) 260-262] que definía con más detalle algunas partes del Decreto anterior sobre el título de Basílica Menor [AAS 60 (1968) 536-539]. A continuación presento una síntesis de las condiciones y documentación necesarias para que una Iglesia reciba el título de Basílica Menor y, además, las obligaciones y concesiones que esto conlleva.
Condiciones
1.- Que la Iglesia sobresalga por una magnitud y mérito artístico, y esté consagrada. 2.- Que la forma y estructura respondan a las leyes litúrgicas y que sea idónea para realizar correctamente las acciones litúrgicas y para alcanzar una participación activa de los fieles. 3.- Que en toda la diócesis goce de cierta celebridad (cuerpo o reliquia insigne de un santo, veneración peculiar de una imagen o relación con algún suceso singular de la historia religiosa de la misma diócesis)…

«El legado litúrgico de Benedicto XVI» (y XI)

Reflexión final. Dejadme, soy ya un viejo, que pronuncie al final algunas palabras, no para aconsejarles a uds. ¿quién soy yo?, sino para confesar mis carencias y pecados. Hay tres cosas que me hacen sufrir en el otoño de mi vida, aunque mientras vivimos Dios siempre nos ofrece la gracia de la conversión: primera, el hecho de no ser santo; porque un sacerdote que no es santo es siempre un sacerdote a medias y con el peligro próximo de hacer con frecuencia el ridículo, sobre todo cuando predica, confiesa y celebra la Misa; segunda, que no soy un buen conocedor de la buena y sana filosofía, porque sin una buena filosofía no es posible ser un buen teólogo; y tercera, que carezco del don de la sabiduría, porque ahora que me dedico a confesar -soy penitenciario- sin el discernimiento de espíritus, me encuentro con mucha dificultad para consolar, iluminar y fortalecer las conciencias de los penitentes en el encuentro sacramental con la misericordia y la justicia divinas. Está bien acoger y …